¿Juicio esencialmente médico? Necesita los mejores peritos de valoración del daño corporal

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Interesante sentencia que nos reportan, en esta ocasión, desde el equipo médico-legal de CUBE ACCIDENTES en Madrid, y que nos recuerda la importancia de la prueba pericial médica:

Muy frecuentemente ocurre que los juicios los ganan las periciales médicas en dos momentos: Antes del juicio, ayudando al abogado a estudiar las cuestiones medicas de mayor calado sobre las que tendrá que preguntar a los peritos de ambas partes, y en Sala, siendo muy pedagógicos y firmes a la hora de hacer entender al Juez qué dice la ciencia médica en lo que al caso del cliente se refiere.
Como muestra de ello, les reproducimos una sentencia emanada por la Audiencia Provincial de A Coruña sec. 5ª, S 22-7-2013, nº 248/2013, rec. 573/2012:

FUNDAMENTOS DE DERECHO

PRIMERO.-

I.- La Sentencia del Juzgado de Primera Instancia num. 7 de A Coruña, de fecha 11 de junio de 2012, acordó en su parte dispositiva la estimación parcial de la demanda presentada por la representación procesal de D. Oscar contra Autos Queijeiro S.L. y Groupama Seguros y Reaseguros S.A.U, condenando a los demandados, de forma solidaria, a indemnizar al actor en la cantidad de 7.177,79 euros, de los que la compañía de seguros ha consignado 5.425,96 euros, siendo la cantidad que resta por abonar 1751,83 euros, con los intereses del art. 576 de la LEC  EDL 2000/77463 desde la presente resolución, sin imposición de costas.

En los fundamentos de derecho de la referida resolución se hacen constar las razones que conducen a su parte dispositiva, y, en concreto, las siguientes:

” Primero.- En el caso que nos ocupa, no se discute la responsabilidad del conductor del autobús Volvo matrícula 3902 CZR propiedad de Autos Queijeiro, S.L. asegurado de la entidad demandada en la causación del accidente de tráfico ocurrido el día 21 de diciembre de 2009, centrándose la cuestión litigiosa en determinar si el Sr. Oscar que conducía el vehículo Renault Kangoo matrícula W-….-WPQ como afirma en el escrito de demanda tardó 180 días en curar las lesiones padecidas, todos ellos impeditivos, quedándole como secuelas: agravamiento de artrosis previa al traumatismo y cuadro clínico derivado de hernia o protusión discal operada o sin operar, considerando globalmente todo el segmento afectado de la columna. Que se encuentra incapacitado permanentemente para realizar su trabajo como albañil, ascendiendo su reclamación a la cantidad de 45.636,04 euros.

Período de baja laboral y accidente

Por su parte la aseguradora demandada sostiene que las consecuencias del accidente no son las que pretende el actor, pues no se acredita que el período de baja laboral derive directamente del accidente, de la documentación que aporta se observa que seis meses después del accidente es atendido por el Dr. Antonio y el informe pericial acompañado con la demanda tiene en cuenta pruebas realizadas dos años más tarde, esta discordancia temporal permite afirmar que las lesiones que ahora se reclaman tienen origen en una patología degenerativa. Considera que el período de curación es de 65 días, de los cuales 50 son impeditivos. La secuela consiste en agravación artrosis previa. El actor no está afecto de una incapacidad permanente total, pues aún de estarlo, las supuestas limitaciones funcionales no tendrían su origen en el accidente que nos ocupa, sino en la patología previa a éste. Aceptaría pagar una indemnización máxima de 4.377,90 euros que consigna en la cuenta del Juzgado. No son de aplicación los intereses del art. 20 de la LEC  EDL 2000/77463 . Con anterioridad a la fecha del juicio a la vista del informe emitido por el perito designado judicialmente consigna la cantidad de 1.048,06 euros “.

“Segundo.-Cuando la reclamación se refiere al daño corporal , como ocurre en el presente supuesto, ha sido ampliamente discutido su dificultad de concreción, teniendo en cuenta que se trata de resarcir entre otros el sufrimiento humano, limitándose a un simple medio compensatorio, dada la imposibilidad de la restitución íntegra, por la propia naturaleza del daño, desde luego si ha de tenerse en cuenta la restitutio in integrum, es decir, se debe restablecer a la víctima en una situación tan similar como sea posible a la inmediatamente anterior al accidente, circunstancia que le corresponde acreditar al perjudicado al igual que la relación de causalidad entre la lesión y el accidente, es decir, que el resultado dañoso concreto es consecuencia de la conducta negligente. Dicha restitución obviamente ha de integrar no solo los perjuicios directos y perceptibles en la integridad física, sino también un indudable daño moral, el pretium doloris que debe ser resarcido porque la indemnización necesariamente ha de satisfacer los sentimientos del dolor, es decir, los dolores y sufrimiento que tuvo que soportar. En nuestro actual sistema legislativo en materia de accidente de circulación, ha de aplicarse criterios objetivos de valoración , concretados en el Baremo incluido en la Ley sobre Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos a Motor  EDL 2004/152063.

Del examen de la documentación obrante en los autos resulta que D. Oscar fue atendido en el servicio de Urgencias del CHUAC al día siguiente del accidente, siendo diagnosticado de contractura postraumática cervical y lumbar, hematoma leve en región suprarotuliana. Tratamiento antiinflamatorio y relajante muscular.

En la radiografía se aprecia cervicoartrosis C-5.

El 20 de mayo de 2010 acude a la consulta del Traumatólogo D. Antonio que le manda realizar RMN.

El 10 de junio de 2010 el Doctor informa a la vista del resultado de las pruebas de imagen, que se objetivan severos cambios degenerativos tanto a nivel cervical, lumbar, como en rodilla derecha cuya descompensación postraumática podría explicar la clínica actual.

El 17 de septiembre de 2011 se le realiza RMN de la columna lumbar en donde se aprecia en L5-S1 un disco intervertebral disminuido de altura y un pequeño fragmento protuido en situación paramediana izquierda que podría improntar a la raíz S1 izquierda. En L3-L4 y L4-L5, una lipomatosis epidural que comprime moderadamente el saco dural. Hipertrofia de ligamentos amarillos y articulaciones interapofisarias. Osteoartrosis sacroilíaca izquierda.

Demanda y secuelas

El actor basa su demanda en el informe emitido por el Sr. Fausto (f. 43) que considera que el lesionado invirtió en la curación de las lesiones 180 días todos ellos impeditivos. Quedándole como secuelas: agravación de artrosis previa al traumatismo y cuadro clínico derivado de hernia o protusión discal operada o sin operar, considerando globalmente todo el segmento afectado de la columna. Que las lesiones permanentes constituyen una incapacidad permanente total para su trabajo en la construcción.

El Dr. Jenaro después de ratificar su informe (f. 89) dijo que el lesionado fue a urgencias al día siguiente, el diagnóstico es contractura muscular se da tratamiento médico consistente en relajantes y antiinflamatorios. En las resonancias realizadas seis meses después se aprecian importantes cambios degenerativos a nivel columna cervical, lumbar y rodillas, lo que podría ser del trabajo o de la propia involución de la persona. Las lesiones directas del accidente son de entidad leve, pues lo único que tuvo fue una contractura muscular.

A preguntas del Letrado del actor dijo que hizo un seguimiento del lesionado. El Traumatólogo le dio el alta cuando finalizó la rehabilitación. D. Antonio habla de un proceso degenerativo artrósico, lo que no se produce en 5-7 meses. En la radiografía realizada al día siguiente del accidente se habla de una cervicoartrosis, es una patología degenerativa previa que según la intensidad del accidente se puede descompensar y dar sintomatología que es la cervicodorsalgia, que es lo que valora como una agravación de esa patología previa, así como las lumbalgias pues la patología degenerativa afecta a toda la columna cervical, lumbar y en las rodillas, es un proceso involutivo del propio lesionado.

Informe del perito

El informe emitido por el perito designado judicialmente Sr. Pio (f. 151) señala que el lesionado finalizó el tratamiento de tipo curativo el 24 de febrero de 2010, considerando que todos los días hasta esa fecha han sido incapacitantes. Le quedan como secuelas: agravación de artrosis cervical previa y agravación de artrosis lumbar previa.

De lo expuesto, cabe concluir tras el examen de los tres informes emitidos por los doctores que examinaron al lesionado, en modo alguno ha acreditado el actor el prolongado período de baja que reclama. Esta titular considera más convincente el parecer del perito designado judicialmente cuya imparcialidad esta fuera de duda, es por ello que entendemos debidamente acreditado que el lesionado invirtió en la curación de las lesiones derivadas del accidente litigioso, 65 días, pues finalizó el tratamiento de rehabilitación el día 24 de febrero de 2010, siendo todos ellos impeditivos para la realización de sus ocupaciones habituales.

Le quedan como secuelas: agravación de artrosis cervical y lumbar previa, estimando ajustado conceder 3 y 2 puntos, respectivamente.

No está acreditada la secuela consistente en cuadro clínico derivado de hernia discal, pues el perito Sr. Fausto se basa en unas pruebas realizadas año y medio después del accidente, por lo que difícilmente pude relacionarse con el mismo. Tampoco se ha demostrado que la incapacidad permanente que reclama pueda ser imputada al accidente de circulación dada la escasa entidad de las lesiones padecidas.

Baremo

Lo que lleva a declarar que procede indemnizar al actor conforme el baremo que figura como anexo al RDL 8/2004 de octubre  EDL 2004/152153 , por el que se aprueba el texto refundido de la Ley sobre responsabilidad y seguro en la circulación de vehículos de motor, con la actualización del año 2010 haciendo esta titular suyo el criterio seguido por las Sentencias num. 429 y 430 del Tribunal Supremo de fecha 17 de abril de 2007, en la cantidad de 3.487,90 euros por 65 días impeditivos a razón de 53,66 euros/día. Las secuelas se valoran en 5 puntos a razón de 670,89 euros/punto: 3.354,45 euros, más el 10% de factor de corrección de la secuela: 335,44 euros, de la cantidad total de 7.177,79 euros, de las que la compañía de seguros ha consignado la cantidad de 5.425,96 euros, por lo que resta por abonar al demandante la cantidad de 1.751,83 euros, lo que lleva a la estimación parcial de la demanda “.

“Tercero.- El artículo 9 de la Ley 21/07 de 11 de julio  EDL 2007/58350 , por la que se modifica el texto refundido de la Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículo de motor señala que si el asegurador incurriese en mora en el cumplimiento de la prestación en el seguro de responsabilidad civil para la cobertura de los daños y perjuicios causados a las personas o en los bienes con motivo de la circulación, la indemnización de daños y perjuicios debidos por el asegurador se regirá por lo dispuesto en el artículo 20 de la Ley 50/80, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro  EDL 1980/4219 , con las siguientes singularidades: a) No se impondrán intereses por mora cuando el asegurador acredite haber presentado al perjudicado la oferta motivada de indemnización a que se refieren los artículos 7.2 y 22.1 de esta Ley, siempre que la oferta se haga dentro del plazo previsto en los citados artículos y se ajusten en cuanto a su contenido a lo previsto en el artículo 7.3 de esta Ley.

De la documental obrante en las actuaciones resulta que la declaración de accidente se efectuó el 12 de noviembre de 2020 (F. 11). La compañía de seguros demandada realizó oferta motivada por importe de 1.455,32 euros, por 5 días impeditivos y un punto de secuela, indicando en la comunicación de no estar conforme deberá remitir documentación sobre recaída (f. 12). El 17 de diciembre de 2010 el actor reiteró su reclamación a la compañía de seguros sin concretar cuál era la indemnización que consideraba pertinente por las lesiones derivadas del accidente (f. 42). La demanda se presentó el 23 de noviembre de 2011 y la compañía de seguros dentro del plazo para contestar a la demanda consignó en la cuenta de este Juzgado el 30 de enero actual la cantidad de 4.377,90 euros y cuanto tuvo conocimiento del informe del perito judicial consignó 1.048,06 euros, por lo que no debe apreciarse mora en la compañía de seguros que pretendió cumplir con sus obligaciones y fue la actitud del actor lo que impidió solventar con anterioridad sus diferencias, siendo preciso acudir a este litigio para determinar el alcance real de sus lesiones, por lo que los intereses serán los previstos en el artículo 576 de la LEC  EDL 2000/77463 desde la presente resolución “.

Alegaciones

II.- Contra la referida resolución se interpuso recurso de apelación por la representación procesal de D. Oscar, realizando las siguientes alegaciones:

1º) Para una adecuada valoración de los perjuicios sufridos por el demandante a consecuencia de sus lesiones, el traumatólogo especialista en rehabilitación del daño corporal D. Fausto emitió informe -que se aportó como documento núm. 12 de la demanda- sobre las incapacidades y secuelas sufridas por el actor a consecuencia del accidente, con remisión al Baremo de indemnizaciones por lesiones permanentes e incapacidad temporal en accidentes de circulación -última actualización 27 de enero de 2011-.

Ø 180 días impeditivos a 55,27 euros= 9.948,60 euros.
Ø Agravación de artrosis previa al reumatismo: 5 puntos.
Ø Cuadro clínico derivado de hernia o protusión discal operada o sin operar, considerando globalmente todo el segmento afectado de la columna: 8 puntos.

Esta valoración , teniendo en cuenta la edad, 57 años, y el valor del punto para el tramo de entre 56 a 65 años (747,38 euros), arroja un importe de 9.715,94 euros, que, aplicando el correspondiente factor de corrección del 10% para lesiones permanentes, alcanza la cifra de 10.687,44 euros.

2º) Con objeto de centrar el objeto y cuantía del presente recurso, se manifiesta conformidad parcial con el fallo de la sentencia, en la que se refiere tanto a los días de baja -3487 euros por 65 días impeditivos- como en lo relativo a la desestimación de la petición de lesión permanente de la tabla IV del Baremo, relativo a los daños morales complementarios y por lo que se reclaman 25.000 euros en la demanda.

Es decir, la disconformidad con el fallo de la sentencia apelada se centra en la indemnización derivada de secuelas, que debe ascender a un importe total de 10.687,44 euros y no a los 3.354,45 euros que concede a la sentencia apelada.

3º) Con independencia de que se mantiene en esta instancia que las valoraciones realizadas por D. Fausto son las más adecuadas a las actuales secuelas padecidas por el actor, en cualquier caso, el informe más próximo al accidente del traumatólogo Dr. Antonio -10 junio 2010- indicaba que el paciente tenía una importante cervicodorsalgia con limitación de movilidad y una lumbalgia de características mecánicas que irradia a miembros inferiores, además de una gonalgia bilateral de predominio derecho, sin indicar en absoluto que se tratase de una agravación de unas lesiones previas al accidente.

En cuanto al informe del perito judicial D. Pio, ya refiere en sus conclusiones que el Sr. Oscar tiene como secuelas una agravación de artrosis cervical y una agravación de artrosis lumbar, pero no se comparte en absoluto la escasa valoración que se le asigna en su informe 2 y 1 punto respectivamente-, y aunque más favorable, tampoco se comparte la asignada por la juzgadora de 5 puntos.

La realidad acreditada por esta parte es que tales secuelas -reconocidas por el propio Perito Judicial- no están debidamente valoradas de conformidad con las circunstancias de hecho acreditadas en autos, que han llevado incluso a mi representado a tener que abandonar su actividad laboral habitual para permanecer en situación de baja médica y tener que reclamar judicialmente su declaración como incapacitado permanente. Esa realidad conlleva que mi representado se ha visto privado de los ingresos de los que disponía cuando ejercía su actividad profesional y se ha reducido a una pensión mínima de incapacidad, lo que le está ocasionando unos graves perjuicios económicos que no pueden saldarse con una cuantía de aproximadamente 3.000 en concepto de secuelas. Desde luego, esta cuantía no constituye una reparación íntegra de los perjuicios sufridos por el perjudicado de un siniestro, objetivo al que debería tender la resolución judicial dictada en el presente procedimiento.

III.- En escrito de oposición al recurso de apelación, por la representación procesal de los demandados se realizaron las siguientes alegaciones:

1º) Centrado el objeto del recurso en la valoración de las secuelas del demandante apelante, se puede acotar todavía más la cuestión litigiosa pues todas las partes aceptan las secuelas establecidas en la sentencia recurrida. En consecuencia, lo único que se discute en esta alzada es la correcta valoración que, dentro del arco que establece el Baremo, ha de otorgarse a cada una de las dos secuelas del actor.

2º) En primer lugar, se defiende de adverso la aplicación del Baremo de 2011, a razón de 747,38 Eur. para cada uno de los 13 puntos que se sostienen; sin embargo tomando como base el período de curación de 65 días, aceptado expresamente por la recurrente, el alta sería dentro del año 2010, por lo que el Baremo de aplicación sería el de ese mismo año y no otro.

Al margen del Baremo aplicable, en ningún caso sería ajustado a derecho la máxima puntuación. Ni siquiera compartimos el criterio de la sentencia de primera instancia que fija en cinco la puntuación, pues tanto el Informe emitido por el Dr. Jenaro, a instancia de mi mandante, como el emitido por el Perito independiente designado judicialmente, el Dr. Pio, otorgan una puntuación mucho menor; y si bien es cierto que la concreta valoración de las secuelas , es potestad del Juzgador, no se trata de una potestad absolutamente discrecional, sino que ha de motivarse y razonarse suficientemente. No obstante, dada la escasa diferencia resultante entre lo solicitado por esta parte y lo establecido en la Sentencia recaída en Primera Instancia, se optó por aquietarse al fallo.

Finalmente, no parece coherente aceptar expresamente un período de curación o incapacidad de 65 días y a la vez pretender la consideración de 13 puntos de secuela, con la evidente desproporción resultante entre daño temporal o días de incapacidad y daño permanente o secuelas, que ello supondría.

3º) En orden a guardar un mínimo orden correlativo respecto del Recurso aquí impugnado, valoraremos en este punto los distintos Informes médicos y periciales que se han tenido en cuenta a la hora de elaborar la sentencia impugnada.

En primer lugar, se dice de adverso que el Informe D. Antonio de junio de 2010 es el más próximo en el tiempo, y ello no es cierto, véanse los documentos num. 1 y 2 del escrito de contestación a la demanda, y que en el mismo no se indica que se trate de una agravación de lesiones previas al accidente, siendo ello igualmente falso, pues la “descompensación postraumática” a la que se refiere D. Antonio no puede entenderse de otro modo que como una agravación de una patología anterior al accidente, tal y como explicó el Dr. Jenaro en el acto de juicio. En cualquier caso, dicho Informe es emitido 7 meses después del accidente, por lo que, al igual que en toda la documentación aportada con el escrito de demanda, la relación de causalidad aparece, cuanto menos, difuminada.

Se sostiene también de adverso que el Informe del Dr. Jenaro es elaborado en 2012 y sin haber examinado al lesionado, cuestión que nuevamente negamos. El Dr. Jenaro es el único facultativo de los intervinientes en este pleito que tuvo ocasión de realizar un seguimiento al demandante desde la fecha del accidente, tal y como él mismo puso de manifiesto en el acto de juicio; y es por ello que es a este Informe al que debe otorgársele una mayor fuerza probatoria, no sólo por ser el único que realizó un seguimiento al lesionado próximo en el tiempo al accidente, sino también por ser el único Informe que ha sido ratificado en la vista por quien los suscribe.

Respecto al Informe elaborado por el grupo de investigación MIRALIA, no sólo acredita que el lesionado puede moverse libremente por la calle, sino que en las fotografías que el mismo acompaña se observa claramente al recurrente levantando pesos y agachándose con una soltura y movilidad que no sería propia de alguien que padece las lesiones que se sostienen de adverso (véanse especialmente las fotografías 20 a 25).

Finalmente, si se analizan conjuntamente los tres Informes Periciales obrantes en Autos, se verá que los Informes elaborados por el Dr. Jenaro y el Dr. Pio, éste último designado judicialmente y cuya objetividad e independencia es incuestionable, son muy similares en cuanto a sus consideraciones médicas; mientras que el elaborado por D. Fausto dista mucho de los otros dos. A tal efecto es muy significativo el hecho de que la propia parte apelante haya reconocido expresamente como desproporcionados tanto el período de curación como la incapacidad permanente que se sostienen en el Informe D. Fausto.

SEGUNDO.- La Sentencia apelada al establecer para las secuelas de artrosis cervical y lumbar previa, una valoración de 3 y 2 puntos respectivamente, se atiene al margen cuantitativo de 1 a 5 puntos, que establece para dichas lesiones la tabla VI del baremo o sistema legal de valoración del daño personal incorporado como anexo al Texto Refundido de la Ley Sobre Responsabilidad Civil y Seguros en la Circulación de Vehículos a Motor. Además, la resolución del Juzgado valora la secuela con un fundamento razonable que atiende a los tres informes periciales obrantes en autos -uno de cada parte, y un tercero del perito designado judicialmente-, y que incluso concede mayor puntuación a la que considera adecuada el perito judicial D. Pio. En definitiva la Juzgadora “a quo” ha hecho uso de su facultad discrecional de libre apreciación de la prueba, dentro del límite legal y aplicando el criterio previsto en el apartado 1º.7 del referido anexo, por lo que su motivada conclusión no puede ser tachada de errónea.

Por los motivos expuestos procede la desestimación del recurso de apelación.

TERCERO.- Procede imponer las costas de alzada a la parte apelante ( art. 394 y 398 LEC  EDL 2000/77463 ).

VISTOS los artículos citados y demás de general y pertinente aplicación,

FALLO

Que, desestimando el recurso de apelación, interpuesto por la representación procesal de DON Oscar contra la sentencia recaída en los autos de juicio ordinario núm. 1057/11 dictada por el Juzgado de 1ª Instancia núm. 7 de A Coruña, debemos confirmar y confirmaos en todos sus extremos la referida resolución, con imposición de las costas de alzada a la parte apelante.
Así, por esta nuestra Sentencia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.”

 

Esperamos que esta entrada de blog haya sido de su interés.

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